La renovada comprensión de la liturgia en el Concilio Vaticano II ha alcanzado también a la veneración de la Virgen María. En efecto, la dimensión mariana no es algo accesorio al culto cristiano – trinitario, cristológico, pneumatológico, eclesial–, sino que lo impregna íntimamente, siendo María imagen de la Iglesia en oración con, en y por Cristo.
Dentro de estas coordenadas se desarrollan las páginas de este volumen. En la primera parte, dedicada a la renovación conciliar, se perfila la nueva expresión de la memoria de María en el memorial de los misterios de Cristo celebrados por la Iglesia. El conocimiento del depósito «mariano» contenido en los actuales libros litúrgicos, en particular el Misal y la Liturgia de las Horas, permite captar la «gramática» ritual que fundamenta la teología litúrgico-mariana. En este marco no se olvida la relación fecunda, a veces delicada, entre liturgia y piedad popular. La segunda parte se compone de cinco estudios, cada uno con su propio tema y enfoque, de modo que ofrecen al lector algunas muestras de investigación de carácter histórico, teológico-litúrgico y hermenéutico-celebrativo. El propósito del volumen es ofrecer una contribución al estudio del binomio María y liturgia, señalando tanto un método de búsqueda y análisis de los datos, como una tipología de hermenéutica que conduzca a una teología litúrgico-mariana. En el ámbito celebrativo, los textos bíblicos se convierten en palabra por excelencia, escuchada y comprendida por la