Esas "diez palabras" pronunciadas por Dios en la cumbre de la montaña, forman la coma de toda la revelación del Sinaí.
El decálogo se muestra cada vez más ligado a la historia de Israel: la salida de Egipto, pero también el don de una tierra y sobre todo la acción de los profetas. Este cuaderno muestra cómo este texto establece un vínculo fundamental entre Dios, el israelita y su prójimo.